
Walüntuwe: conocimiento y usos relacionados con la naturaleza y el universo. Registro y difusión multimedial de la veranada pehuenche en Alto Biobío”
Para comprender la diferencia entre lo que se concibe como patrimonio desde las
definiciones que otorgan las convenciones vigentes en Chile, con lo que se consideraría “patrimonio cultural” desde la culturas indígenas, y Mapuche en particular, se parte de la premisa que la sociedad chilena está conformada por grupos indígenas y no indígenas que “tienen particularidades culturales propias y que se identifican entre sí de acuerdo con su forma de pensar, vivir, sentir, ver y evaluar la naturaleza de los saberes y conocimientos.
El saber se define como, “la habilidad de aprender [y se concluye que] cualquier
plan de enseñanza bien diseñado ha de considerar prioritario este saber que nunca acaba y que posibilita todo lo demás, cerrados y abiertos [es decir estrictamente funcional o complejo] sean los inmediatamente útiles a corto plazo o sean los buscadores de una excelencia que nunca se da por satisfecha.
Los saberes entonces forman parte de las características particulares de cada cultura, asociado a la forma en que se aprehenden conocimientos. Los saberes indígenas, por su parte, están constituidos de un corpus completo de conocimientos.
En el ámbito de la naturaleza, por ejemplo, “estos conocimientos van desde la observación
de las vías de migración de los animales, del movimiento del sol, del viento, a las condiciones de germinación de las plantas. Son conocimientos que van asociados a
prácticas sociales ritualizadas, están situadas en el tiempo y espacio por cuanto se inscriben
en prácticas técnicas, pero también sociales y su valor depende de las relaciones entre las
personas que participan de ello” (Quilaqueo, Quintriqueo y Cárdenas 2005:58). De acuerdo
a lo anterior, los saberes no son estáticos, sino que se construyen en las transformaciones
del contexto, agregándose además que “los saberes no son de una realidad construida por
objetos sino llena de movimientos y aconteceres” (Íbid.).
En este contexto se inscriben los conocimientos indígenas, base fundamental del
patrimonio cultural de la misma, se refiere al “conocimiento singular, tradicional y local, que existe dentro de las condiciones específicas, de mujeres y hombres, dentro de un área geográfica particular, y que se desarrolló alrededor de ella” (Grenier 1999:1). Por lo tanto, incorporan todos los sistemas de conocimientos asociados a la vida misma, a la forma de relación con la naturaleza, representan generaciones de experiencia, observación cuidadosa y experimentación constante, los cuales han constituido la sobrevivencia de los pueblos que la generaron (Grenier,1999).
De acuerdo a lo anterior, el patrimonio cultural Mapuche es todo aquello que le
permite diferenciarse de otras identidades culturales, en cuanto cada una han sido capaces de realizar lecturas de sus propios mundos, valorizarlos y proponerlos como elementos que les han permitido proyectarse en el tiempo, adaptarse a los cambios sin dejar de ser lo que son, y de avanzar en la construcción de sus propios destinos. En esta línea, el patrimonio cultural es el producto de la inteligencia y del aprendizaje adquirido en el tiempo, con el fin de que las generaciones venideras tengan estructuras culturales que les permitan conocerse
a sí mismas, como poseedoras de un pasado perteneciente a un universo particular.
El Patrimonio, particularmente el Inmaterial, se transmite oralmente o mediante
gestos y se modifican con el transcurso del tiempo a través de un proceso de recreación colectiva. Para los grupos minoritarios y las poblaciones indígenas, el patrimonio inmaterial representa la fuente vital de una identidad profundamente arraigada en la historia y constituye los fundamentos de la vida comunitaria (Ñanculef, 2006:16), dentro de las que se encuentra la lengua.

Patrimonio cultural Indígena
Patrimonio cultural Indígena
